Eficaz rescate del ‘Sierra Nava’


Jueves 22 de marzo de 2007

La operación de reflotamiento del buque Sierra Nava, encallado frente a la Punta de San García desde el 28 de enero, se realizó ayer con éxito, cumpliéndose así “las expectativas”, según dijo el director de Operaciones de Salvamento Marítimo, Jesús Uribe, quien se había trasladado desde Madrid para observar los trabajos. El reflotamiento no provocó ningún nuevo episodio contaminante. Posteriormente, el Sierra Nava quedó fondeado en las proximidades. A pesar de la gran complejidad técnica, los especialistas que intervinieron en las labores pudieron elevar el buque con gran precisión mientras se efectuaba una tracción horizontal con varios cables para controlar el movimiento. Estos trabajos se adelantaron a la hora prevista dado que las condiciones tanto del propio buque como meteorológicas eran favorables. Jesús Uribe explicó que aunque se fija una hora, basada en este caso en la pleamar que estaba prevista ayer a las cinco de la tarde, se comenzaron los trabajos hacia la una de la tarde. “En ese tiempo se comprobó cómo respondía el barco a la elevación y a las bombas de achique y se ha visto que respondía mucho antes del límite que habíamos marcado que era el de la marea y ha salido bien”. La empresa holandesa Wijsmuller fue la encargada de dirigir los trabajos. Con sus monos naranja, sus trabajadores realizaron una impecable operación que durante varias horas mantuvo la atención de operarios de limpieza y medioambiente, salvamento marítimo, periodistas y el numeroso público que, curioso, se iba acercando al Parque del Centenario. Y en medio de todo la impresionante cabria Italia, remolcada desde Crinavis (San Roque) el día anterior. Sus operarios desde entonces habían estado acoplándola al buque siniestrado y conectando los cables que ayer debían utilizar para izar el barco. Desde primeras horas de la mañana de ayer, se retomaron estos trabajos que consistieron ya en tensar los cables y comprobar la resistencia de tiro. La grúa flotante fue contratada por Marítima del Norte, la compañía armadora del Sierra Nava, y llegó el pasado sábado procedente del puerto italiano de Livorno. El director de Operaciones de Salvamento Marítimo explicó que de cara a poder sacar el barco de la zona donde se encontraba encallado se tuvieron que realizar cálculos de flotabilidad con unas premisas determinadas respecto a unos posibles daños en el buque. “Se trataba de comprobar los daños en el casco y si era posible subsanarlos y poner el barco en las condiciones más seguras antes de proceder a moverlo hacia algún otro sitio”. Una vez elevado por la popa, el Sierra Nava, pudo ser rescatado del lugar donde permanecía prisionero desde finales de enero. Poco a poco iban trasladando al barco de costado alejándose de las rocas. Con la ayuda de un remolcador, el Sierra Nava fue virando y, antes de terminar un giro de 180 grados, remolcado hasta alejarse un poco más de la costa para terminar posicionado con la proa hacia Gibraltar. Pasaban ya de las cinco de la tarde. El trabajo no estuvo forzado. Jesús Uribe explicó que la Italia, en un momento de la operación, estaba trabajando a una capacidad de elevación de 400 toneladas, cuando esta grúa flotante puede alcanzar las 1.000 toneladas. En ese momento, tampoco estaban trabajando las bombas de achique que succionaron el agua que entraba por las grietas para conseguir la flotabilidad y estabilidad del barco, con el apoyo de la grúa flotante que permanecía en todo momento al costado del buque frigorífico. “Esto es un motivo más para estar tranquilos. Estamos en una situación razonablemente segura pero hay que llegar a la estabilización final”, decía antes de terminar la operación. Una vez fondeado en su sitio, que los técnicos consideran adecuado para estos trabajos, un equipo de buzos procedió a revisar los fondos del barco para poder realizar diferentes operaciones de estabilización, flotabilidad y reparaciones. Estos trabajos que se iniciaron ayer tarde continuarán durante el día de hoy, según explicó un portavoz de Auxiliar Marítima, la empresa que representa a la armadora en España. De hecho, el buque presenta varias grietas en los fondos después de haber encallado en los bajos de la Punta de San García, dentro del parque Natural del Estrecho. Una vez que terminen estos trabajos el destino del barco en la Bahía no se confirmó ayer. El director de Operaciones de Salvamento Marítimo explicó que los buceadores comprobarán los daños reales del barco y si es factible subsanarlos todos, se hará antes de mover el barco. Ayer por la noche, se desconocía si el Sierra Nava será remolcado hoy mismo a la zona de Crinavis, a ocho kilómetros de donde se encuentra ahora, y si finalmente es atracado allí o fondeado en alguna zona próxima. Uribe añadió que “el hecho de que se lleve allí no es significativo”. En cualquier caso, además de ir acompañado de los remolcadores, no descartó que cuando se traslade el barco vaya también acompañado por la cabria Italia: “El que el barco esté perfectamente estanco es un factor de seguridad y la grúa es otro, y las bombas son otros y al fondeadero tiene que ir con todos los factores de seguridad”, añadió. El remolque estará además escoltado por el remolcador de Salvamento Marítimo Miguel de Cervantes y por las Salvamar Algeciras y El Puntal, que ayer estuvieron también observando y pendientes de las operaciones. El buque deberá ser preparado para su destino definitivo, un puerto de desguace, que el amador determinará. Salvamento Marítimo, adscrito al Ministerio de Fomento, mantiene un dispositivo de protección de medio ambiente en la zona, que ayer estuvo apoyado por tres pequeñas embarcaciones auxiliares. Hasta Algeciras, según informó el Ministerio de Fomento, se desplazaron veinte técnicos de operaciones especiales que están coordinando el despliegue de todos los medios técnicos y humanos. Entre el material aportado figuran 2.700 metros de barreras de contención, tres barreras remolcables, diez skimmers (bombas succionadoras), dos camiones con grúa y cinco vehículos todo-terreno. Sirvió además de apoyo el helicóptero de Salvamento Helimer Andalucía. La operación se desarrolló sin provocar ningún tipo de contaminación al mar, si bien el director de Operaciones de Salvamento Marítimo explicó a los periodistas que personal de Salvamento había observado al principio de la operación “unas galletitas”, pero restó importancia porque, tal y como indicó se había podido observar que no había pasado nada.

Los tanques del buque Sierra Nava están vacíos ya que en su momento se transportaron hasta tierra 344 metros cúbicos de combustible. Fomento había apuntado que los únicos restos de carburante que se podrían desprender del barco durante las operaciones de reflotamiento serían los que estuvieran adheridos a la estructura del barco.