El Helimer Cantábrico llega tarde


Lunes 10 de septiembre de 2007

Salvamento Marítimo cambia por sorpresa la presencia física de la tripulación del helicóptero de emergencias por el ’busca’, lo que retrasa las salidas


La base del helicóptero de Salvamento Marítimo, el Helimer Cantábrico, en Gijón, da servicio a la costa Norte desde Asturias hasta el País Vasco, y asiste a las posibles emergencias que se registren en sus aguas: naufragios, búsquedas de desaparecidos o catástrofes ecológicas como la del ’Prestige’. La tripulación del Helimer, por ejemplo, salvó ’in extremis’, en plena noche y con temporal, a los ocho marineros del ’Diana I’, un carguero que se hundió tras encallar en Punta Lucero en enero de 2004. El piloto confesaría después que había sido «uno de los rescates más peliagudos» de su carrera. Entonces, la tripulación del Helimer -la base cuenta con ocho pilotos y cuatro equipos de trabajo- aún funcionaba con lo que se conoce como «presencia física», es decir, estaba en las instalaciones.

Según denuncia la Federación de Transportes y Comunicaciones del sindicato CGT, Salvamento Marítimo ha modificado «precipitadamente» la forma de trabajo tanto de Gijón como de Valencia desde el pasado 6 de agosto, para pasar a la «guía localizada» o ’H24’, un sistema en el que los cinco tripulantes de la aeronave -piloto, copiloto, operador de grúa y dos rescatadores- se encuentran en sus domicilios con un ’busca’. Los «inconvenientes», que, a juicio de la CGT, supone este cambio, son básicamente dos. La primera es que no existe un tiempo delimitado de reacción, lo que puede «retrasar la salida ante las llamadas de socorro y emergencia», con el consiguiente peligro para la seguridad de las personas afectadas.

«Por profesionalidad, solemos estar cerca de la base en las guardias y en menos de media hora estamos listos para salir, pero pueden surgir imprevistos», advierten. Esta época, por ejemplo, coincide con la campaña del bonito de los pescadores vascos, en las que el Helimer suele realizar traslados médicos. El pasado julio, por ejemplo, el Helimer Cantábrico rescató a seis tripulantes de cinco veleros que participaban en la regata Transgascogne, y cuyos barcos se desarbolaron en medio de un temporal con olas de cinco metros y vientos de hasta 50 nudos.

Detrás de esta medida, según el CGT, está el interés de la empresa de «ahorrar horas a los pilotos» para cumplir con una normativa europea, avalada por una reciente sentencia, que fija en 2.000 horas el máximo anual. Con el servicio ’H24’, se cuentan ocho horas de trabajo en lugar de doce. Además, también desde agosto se realizó una «permuta» de trabajadores entre Gijón y Valencia con la nueva base de Almería, nacida a raíz del ’boom’ de las pateras y que sí mantiene la presencia física en el servicio. Un cambio que también va «en detrimento de la eficacia», según CGT, ya que los pilotos desconocen la zona sobre la que tienen que volar, a veces en condiciones difíciles.

Niño con meningitis

En segundo lugar, otra de las consecuencias de la guardia localizada son las «bajas por fatiga». Los Helimer tienen capacidad para volar de noche, lo que puede desembocar en casos como el que ocurrió hace unas semanas en Barcelona. Un helicóptero tuvo que rescatar una mujer y a su hijo de cinco años, en estado crítico con posible meningitis, de un crucero en alta mar frente a la costa catalana. La tripulación, despegó de Valencia a medianoche, evacuó al pequeño enfermo hasta la Ciudad Condal y no regresó a base hasta las siete de la mañana. Se pasaron de horas, y la normativa obliga a un período de descanso de diez horas, antes de que el comandante pueda volver a ponerse a los mandos. De esta forma, como no había relevo del grupo de trabajo, el helicóptero de la base de Valencia se mantuvo inoperativo el resto de la guardia, aseguran fuentes internas.

CGT culpa del «caos» y de la «desorganización» a la falta de planificación de la empresa Helicsa, pero también a Sasemar y al Ministerio de Fomento por permitirlo. Por su parte, Salvamento Marítimo responde que se trata de «modificaciones muy puntuales» y «por períodos muy cortos».

En España existes seis grandes centros de Salvamento Marítimo que disponen de buques de salvamento, embarcaciones, lanchas y helicópteros en Galicia, Andalucía, Canarias, el Mediterráneo y el Cantábrico. Fomento tiene previsto «incorporar entre dos y tres nuevos aparatos este año», para pasar de seis helicópteros a nueve o diez. El cambio en las rutinas de trabajo realizado en agosto serviría, según un portavoz de Sasemar, para «reorganizar» la situación de cara al momento en que se disponga de nuevas máquinas.

El sindicato CGT desconfía de esta afirmación y recuerda que aunque los nuevos modelos -AW139- representan «el último grito en el desarrollo» de la aeronáutica, los pilotos aún no han recibido ningún curso de formación para su manejo.



Publicado en EL CORREO DIGITAL, Ainoha de las Eras