El programa europeo de radionavegación será en 2011 la red de localización más precisa del mundo


Miércoles 7 de marzo de 2007

Desde el punto de vista estratégico, el sector del transporte será uno de los más beneficiados. Galileo se aplicará en los ámbitos marítimos, aéreos y terrestres facilitando la gestión de barcos, aeronaves y trenes. El nuevo sistema garantizará la seguridad, racionalizará la gestión del tráfico, reduciendo el impacto medioambiental y favoreciendo el desarrollo multimodal. En definitiva, facilitará la movilidad en el mundo entero, al tiempo que mejorará la seguridad y la comodidad, según informa el Ministerio de Fomento.

Europa maneja más de la mitad de los buques del mundo contando con las mayores flotas de mercantes y de puertos de mayor tráfico que generan un volumen anual de transporte de 40 millones de personas y 270 millones de toneladas de mercancías. Para evitar los accidentes, Galileo dotará a las tripulaciones del soporte técnico imprescindible para cubrir las necesidades de precisión, la garantía de continuidad y de cobertura global tanto en la navegación en mar abierto como en las aproximaciones a puerto. El grupo de usuarios abarca a los propietarios de cruceros, yates y barcos de pesca hasta tripulaciones de buques de guerra o mercantes.

“La electrónica náutica incorporará toda la tecnología necesaria para la navegación y seguridad marítima en un sistema único, completo, preciso y fiable” señala Iván Garay desde la firma de electrónica náutica Furuno que presentará en el marco del SALÓN NÁUTICO DE MADRID numerosas novedades. Además de su carácter civil, Galileo se caracteriza por su precisión y sus garantías legales de operación, fundamentales en aplicaciones seguridad como el transporte marítimo al avisar al usuario en caso de que se produzcan errores integrando igualmente el sistema GPS en un mismo receptor.

Así, la introducción de Galileo dotará a las embarcaciones de una posición precisa, información sobre la integridad de la señal y de garantía de servicio. Estas dos últimas contribuciones, exclusivas del sistema europeo resultan fundamentales para desplazarse cerca de obstáculos o en cercanía de puertos. Además el nuevos sistema posibilitará la provisión de información de posicionamiento en aquellas zonas donde no puedan instalarse estaciones instalarse estaciones diferenciales o los sistemas terrestres no estén disponibles.

Las aplicaciones de salvamento y rescate se agilizarán gracias al sistema de búsqueda de Galileo que permitirá a los usuarios en situación de emergencia ser localizados al instante, notificando además la recepción de la señal de socorro. Las balizas activadas enviarán una señal de alerta a un centro de rescate. Además, se emplearán enlaces de datos con las personas vía retorno que permitirá confirmar a las victimas la recepción del mensaje reduciendo drásticamente el número de falsas alarmas.

Entre las principales ventajas que ofrecerá el sistema destaca la cobertura continua y multisatélite de cualquier punto de la superficie terrestre. Se mejorarán los tiempos de detección y disminuirá el plazo de la transmisión de la señal así como la precisión de la localización a menos de 10 metros para equipos avanzados.

Los cuatro parámetros para evaluar las prestaciones de los sistemas de navegación por satélite son la disponibilidad de la señal, la continuidad, la precisión y la integridad. Los sistemas actuales, tanto el GPS estadounidense como el sistema Glonass ruso, ambos de origen militar, no alcanzan los mínimos requeridos por algunos usuarios. En situaciones de crisis, las autoridades pueden degradar la señal limitando su precisión con un margen de error de 30 metros, aunque esta imprecisión deliberada se está mitigando desde el 2000.

Un primer paso para paliar las deficiencias existentes consistió en el desarrollo de los sistemas de aumentación GNSS-1, consiguiendo aumentar las prestaciones de los satélites, aunque por su naturaleza correctora de una señal primaria, persistía el problema y la señal se degradaba en latitudes altas como los países nórdicos.

Europa a través de la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea se planteó una opción más ambiciosa, la creación de un satélite independiente con cobertura mundial, de origen civil y al servicio de la comunidad internacional. Así surge Galileo, como complemento del GPS y con una órbita ligeramente desviada del Ecuador, más exacta en las regiones cercanas a los polos y ventaja fundamental para los países de la U.E nórdicos.

En fase de pruebas, Galileo será complementado en 2007 con un segundo satélite GIOVE-B, según las previsiones de la Agencia Espacial Europea. El sistema global de navegación estará operativo en 2011 ofreciendo los servicios de navegación, posicionamiento y sincronización globales que cubrirán diversos sectores de la economía mundial.

Se estima que el mercado de equipos y servicios relacionados con Galileo generará unos 10.000 millones de euros al año, según los datos del Ministerio de Fomento, con una creación de más 100.000 puestos de trabajo para personal altamente cualificado.