El verano más difícil de los ’ángeles’ del mar
Jueves 4 de octubre de 2007
La denuncia por negligencia ha ’amenazado’ la incuestionable labor humanitaria de Salvamento Marítimo en Canarias
No ha sido un verano fácil para Salvamento Marítimo. De hecho, posiblemente haya sido el más complicado de los últimos años. Y lo peor siempre puede estar por llegar, según confiesan algunos de estos ángeles de la guarda del mar que velan por aquellos que, en el caso de las islas Canarias, se juegan la vida por lograr un futuro más halagüeño en Europa.
Sin embargo, a pesar de estar en alerta las 24 horas del día los 365 días del año, hay quien ha aprovechado el drama de una tragedia casi inevitable para poner en tela de juicio la labor de este colectivo. La excusa, una denuncia de negligencia que, a pesar de haber sido rechazada esta misma semana por la Audiencia Nacional, ha hecho mella en algunos de los profesionales que no pudieron evitar la muerte de 88 subsaharianos el pasado 19 de julio cerca de las costas canarias.
Una vez conocida la sentencia dictada por el Juzgado Central de Instrucción Número 4 de la Audiencia Nacional, el capitán marítimo de Santa Cruz de Tenerife, Antonio Padrón, relata a DIARIO DE AVISOS cómo han vivido estos meses el grupo de profesionales que dirige. "Han sido días muy duros hasta saber que se ha desestimado la demanda. Duele mucho que, basándose en hechos falsos, se juzgue a profesionales de gran experiencia, que sintieron más que nadie la pérdida de aquellas vidas humanas".
Una gran familia.
"Aquí la gente se deja la piel, y muchos pueden llegar a estar hasta 70 horas sin dormir", señala el capitán marítimo de Santa Cruz de Tenerife, que recuerda que "somos como una gran familia, en la que trabajan codo con codo gente de la Policía Nacional, la Guardia Civil, Cruz Roja y también muchas otras personas anónimas cuya única tarea es ayudar a salvar vidas". "Algunos de los remolcadores del Conde de Gondomar y el Luz de Mar que trabajaron en aquel rescate han tenido que recibir asistencia psicológica, porque no entendían que se estuvieran diciendo cosas que no eran verdad -detalla Padrón-; y lo único cierto es que la maniobra que produjo el accidente se debió a las malas condiciones meteorológicas que había", reitera Padrón, quien confía en que noticias de este tipo no provoquen una falsa alarma social". Tragedias como aquella, no obstante, amenazan con repetirse si se mantiene el flujo migratorio de ilegales que cada día llegan al Archipiélago. Los números, pese a todo, ofrecen un halo de optimismo, e indican que en los tres meses estivales se ha reducido en más de un 60% la llegada de inmigrantes respecto a los llegados el pasado año. Según Antonio Padrón, este hecho se debe fundamentalmente al "refuerzo del Frontex", y también merced al "trabajo de la Guardia Civil en las zonas de origen".
Desaparecidos.
Pese a todo, "lo realmente preocupante -explica Padrón a este periódico- es la gran cantidad de vidas humanas que salen y no llegan nunca a sus destinos, en torno a 7.000 según las últimas estimaciones". Y es que, para el capitán de Salvamento Marítimo de Tenerife, "las mafias siguen estableciendo nuevas rutas para la inmigración ilegal". "Primero abandonaron el Estrecho tras los acuerdos a los que España llegó con Marruecos; luego ocurrió lo mismo con países como Mauritania y Senegal, lo que provoca que los cayucos salgan desde más abajo", denota Padrón, quien reconoce que "ahora hemos detectado que las embarcaciones están saliendo a alta mar, para evitar ser detectadas por las antenas del Frontex, y una vez que se encuentran a 150 o 200 millas mar adentro, ponen rumbo a Canarias. Por eso, antes aparecían más inmigrantes en la zona de Punta Rasca, mientras que ahora lo hacen en el sur de La Gomera o El Hierro".
Nuevas rutas.
Esto conlleva un riesgo mayor, ya que en muchos casos se trata de barcazas que no pueden soportar el peso de sus ocupantes ni tampoco las condiciones del mar, lo que provoca muchos naufragios. Paradójicamente, y pese al notable refuerzo de la seguridad en las costas canarias, este verano se han batido dos récords peculiares. El primero, el del cayuco más grande de la historia, que llevaba 189 inmigrantes y que fue interceptado en su origen, Senegal. El segundo, otro barco de similares características con 188 indocumentados a bordo, tuvo que ser rescatado por una patrullera de la Guardia Civil con agentes de Mauritania a bordo en agosto.
Ante hechos así, Padrón tiene claro que "no basta con mejorar los medios, que en los últimos tres años se han triplicado. Por ejemplo, contamos con un nuevo avión de ala fija y, en breve, habrá otro helicóptero con base en el aeropuerto Reina Sofía; además, se están construyendo patrulleras de altura, más ágiles y modernas, pensadas especialmente para la zona de Canarias. Pero toda ayuda es poca", concluye el máximo responsable marítimo de la isla.