FNM cierra contratos para construir una eslora acumulada de 1,2 kms

LA NAVIERA ESVAGT (GRUPO MAERSK) FIRMÓ HOY EN MARÍN EL ACUERDO PARA LOS DOS REVOLUCIONARIOS “X-BOW”
Miércoles 4 de julio de 2007

A los seis meses de haber sido comprado por la sociedad Daimon, el astillero Factoría Naval Marín ya ha cerrado contratos por valor de más de 270 millones de euros, que representan diversos compromisos para buques que, en conjunto, suman una eslora total de 1,2 kilómetros. Esta cantidad se corresponde a las dos divisiones en las que se ha segmentado el astillero: la industrial/reparaciones y la de megayates. Con la primera se corresponden, entre otros, los pedidos de 5 cargueros de 90 metros de eslora, 4 remolcadores y dos innovadores barcos de apoyo y rescate para plataformas petrolíferas. Estos últimos ofrecen un diseño revolucionario en la proa del casco –la patente X-BOW- que facilita las operaciones en las plataformas rodeadas de mar embravecido.

FNM contrata la tecnología Ulstein X-BOW, única en el mundo Factoría Naval Marín firmó esta misma mañana con la naviera noruega Esvagt, del grupo Maersk, el contrato para construir dos buques tipo ‘Standby’ de apoyo a plataformas petrolíferas en el Mar del Norte. El presupuesto conjunto es de cien millones de euros y la entrega se hará en 2009. Para realizar estos barcos de enorme complejidad, FNM ha contratado la tecnología de una de las empresas de ingeniería y diseño naval más importantes y punteras del sector en todo el mundo, la nórdica Ulstein, que desde 2005 trabaja con una patente revolucionaria, la proa invertida X-BOW, que tiene un sistema de penetración en el agua similar al de un torpedo o un submarino, en lugar de las proas convencionales que ‘cortan’ el agua y generan las clásicas olas (mayor consumo de energía) en las amuras. Los buques (ver fotografías adjuntas) tendrán 80 metros de eslora, aunque el aprovechamiento del espacio en este tipo de buques es equivalente al de un barco de eslora mayor. Sus 11 tripulantes trabajarán en una nave más estable y segura que, gracias a su especial diseño, puede operar en condiciones de gran dificultad para la navegación. Además de aumentar la velocidad de crucero –es capaz de navegar a 17 nudos entre grandes olas- y reducir el consumo de energía en comparación con una proa convencional, los modelos X-BOW reducen el efecto de los golpes de mar (slamming) y reducen asimismo la formación de las habituales y peligrosas heladas sobre las cubiertas, que están más despejadas y secas para faenar sobre ellas. Las líneas del casco y la distribución del volumen en la obra viva del barco contribuyen también a reducir el cabeceo y aumentar la capacidad de aceleración, lo que facilita las maniobras ante las plataformas y ante condiciones climatológicas extremas, propias del Mar del Norte.

Además de su sorprendente proa, el diseño innovador se extiende por todo el buque con una protección especial a lo largo de toda la cubierta, lo que incrementa la seguridad a bordo. Al ser más suave el impacto del mar contra el casco, se ha reducido también la vibración y los niveles de ruido. La popa ha sido diseñada como un varadero de abrigo que permite la aproximación y atraque de lanchas rápidas –lleva una a bordo- durante las evacuaciones de emergencia ante un siniestro en las plataformas. Esto evita el peligroso transbordo barco-barco, tarea casi imposible durante un temporal.

La naviera Esvagt está especializada en flotas de buques de apoyo en el Mar del Norte, desde el salvamento marítimo, transportes especiales o los derrames de crudo. Los modelos ‘Standby’ construidos en Marín serán destinados a atender las urgencias de las plataformas petrolíferas en el Mar del Norte, por eso es tan importante su capacidad de respuesta y su velocidad pese al mal tiempo o las grandes olas. Los buques se emplearán también para abastecimiento de materiales –cemento para perforaciones, etc-, luchar contra la contaminación y contra incendios en las plataformas. Para este tipo de emergencias el buque lleva sistemas Fire-Fight. La agilidad de estos modelos permitirá que la pareja contratada con FNM haga el trabajo de las tres unidades ‘Standby’ de diseño clásico que operan actualmente en la zona.

Una nueva factoría para barcos punteros Según los cálculos de la dirección del astillero, este ejercicio se cerrará con una facturación de 60 millones de euros –el año anterior fue de 10 millones- relacionada con las dos divisiones de producción. La factoría, con 25.000 metros cuadrados operativos, está siendo sometida a un amplio proceso de reforma y modernización que le permitirá contratar algunos de los buques más avanzados del mundo. En la actualidad tiene tres gradas en las que se pueden construir barcos de hasta 140 metros de eslora. En la factoría trabajan a diario alrededor de 400 personas.

El pasado 30 de noviembre de 2006, el industrial gallego Pablo Comesaña encabezó la operación de compra del emblemático astillero al Grupo Nogueira, apoyado en la nueva sociedad por la participación de Caixa Galicia y el inversor José María Suescun. Comesaña alcanzó su fama previamente a esta operación, al ser el pionero en readaptar las estructuras de la construcción naval clásica de Galicia –instalaciones en el mar, industria auxiliar, personal especializado, etc- para emplearlas en el emergente sector náutico. Su decisión fue un aviso a navegantes de los riesgos que depara un sector que en los últimos años se ha caracterizado por la competencia de los países del Este europeo y asiáticos y por la crisis de la construcción pesquera.

En próximas fechas, la dirección del astillero presentará los objetivos de su división de megayates, con la que aspira a competir entre las cinco grandes marcas del mundo especializadas en cruceros de lujo con casco de acero, algunos de más de cien metros de eslora.’