Fomento recibe el nuevo avión de Salvamento Marítimo que cubrirá el Cantábrico desde Galicia


Viernes 9 de marzo de 2007

El nuevo avión de Salvamento Marítimo, equipado con alta tecnología para la lucha contra la contaminación y todo tipo de siniestros en el mar, cubrirá la fachada galaico-cantábrica desde el aeropuerto de Santiago de Compostela, en Galicia.

La aeronave, bautizada como «Rosalía de Castro», está en período de pruebas y empezará a operar, previsiblemente, el próximo trimestre, aunque el aparato ya fue entregado a Fomento, junto con otros dos aviones más, en un acto que se celebró en Sevilla y al que acudió la titular del Ministerio, Magdalena Álvarez.

Según los datos ofrecidos en el acto de recepción de los tres nuevos aviones de Salvamento Marítimo, estos aparatos tienen una capacidad de permanencia en vuelo superior a las 9 horas. Esa autonomía les da un alcance de más de 3.700 kilómetros y un radio de acción de 1.850, con una velocidad de 473 kilómetros por hora. Está prevista la construcción de un cuarto avión para suplir a cualquiera de los otros tres en caso de avería. Las bases designadas para estas aeronaves son, además de la de Santiago de Compostela, las de Gran Canaria y Valencia.

Salvamento Marítimo tiene un helicóptero, el «Helimer Cantábrico», con base en Gijón desde hace más de doce años. Las informaciones contradictorias sobre su traslado, nunca aclaradas en todos sus extremos por Fomento, han provocado inquietud y un rechazo casi unánime en el Principado, incluida la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso. El consejero de de Justicia, Seguridad Pública y Relaciones Exteriores, Francisco Javier García Valledor, ha exigido la permanencia del «Helimer» en los hangares que ocupa en El Musel. Según datos del Gobierno de Asturias, el 80 por ciento de las operaciones en las que intervino el helicóptero tuvo lugar en Asturias.

Cifras publicadas en noviembre del año pasado muestran que el «Helimer» había participado en el rescate de 270 personas y hecho 634 servicios, entre ellos por la catástrofe del «Prestige».