Getares sufre el segundo vertido desde que el ’New Flame’ quedó encallado
Jueves 6 de septiembre de 2007
Varias playas de la Bahía de Algeciras volvieron a mancharse ayer con restos de combustibles, apenas cuatro días después de las primeras denuncias de vertidos llevadas a cabo por los grupos ecologistas de la comarca. La Capitanía Marítima de Algeciras tuvo a primeras horas de ayer conocimiento de que había aparecido un vertido en la zona sur de Getares. A la primera mancha se unieron posteriormente otros restos de combustible que alcanzaron la playa algecireña.
Salvamento Marítimo, que dijo no tener datos que confirmaran que la procedencia de la mancha pudiera ser el buque New Flame, encallado frente a Gibraltar desde el pasado día 12 de agosto tras colisionar con un petrolero, desplegó sus unidades.
Hasta la zona fueron trasladadas las embarcaciones Salvamar Alcaid y Salvamar Algeciras, así como el remolcador de altura especializado en la lucha contra la contaminación Don Inda.
Así mismo hasta al zona se desplazó el helicóptero de Salvamento con base en Jerez, Helimer Andalucía. Este sobrevoló la zona al objeto de localizar la ubicación exacta y el posible origen de la mancha.
Durante algunas horas estuvieron trabajando en la limpieza de la zona que se vio afectada por bolas de hidrocarburo activo, concretamente entre la desembocadura del río Pícaro y el final de la playa, junto al búnker. Los ecologistas, que rápidamente centraron sus denuncias sobre el vertido en el buque New Flame, también destacaron que la playa de El Chinarral se había visto igualmente afectada. Precisamente preguntado por estos hechos, fuentes del Gobierno de Gibraltar dijeron no tener información de los técnicos que relacionaran el vertido con el barco encallado.
En la zona afectada se apreciaban finas manchas de fuel así como gruesas placas salteadas a lo largo de todo este sector de la costa.
Fuentes de la Subdelegación del gobierno central en Cádiz reiteraron a este diario, al igual que había hecho anteriormente un portavoz de Salvamento Marítimo en Madrid, que no se podía asegurar que el hidrocarburo que llegó a la costa pudiera proceder del buque accidentado y destacó que el vertido no llegó a provocar una mancha compacta sino un hilero formado por bolitas de hidrocarburo activo que llegó a medir unos 800 metros de longitud.
De igual forma, apuntó que para la eliminación del vertido se habían utilizado únicamente medios mecánicos pero no detergentes ni dispersantes. La Subdelegación del Gobierno en Cádiz añadió que se tomaron muestras del vertido al objeto de determinar el origen, actuación que llevará a cabo la Junta de Andalucía.
Mientras que efectivos de Salvamento Marítimo actuaban en el mar, operarios de limpieza de Tragsa, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, y del Ayuntamiento de Algeciras procedían a limpiar la zona terrestre de la playa afectada.
Por su parte, el concejal de Playas de La Línea, Carlos Ruiz Calama, aseguró que este municipio no está en situación de alerta por las fugas del New Flame aunque reconoció que existe cierta inquietud porque el fuel pueda llegar al litoral de este municipio.
Según reconoció el responsable municipal, el viento de Levante ha impedido por ahora que lleguen manchas de hidrocarburos a las playas de La Línea, una situación que puede dar un giro radical si comienza a soplar viento de poniente.
Si esto ocurriera, dijo que el personal de limpieza de playas y los efectivos de Cruz Roja y Protección Civil están preparados para erradicar las manchas que puedan llegar a la costa de La Línea.
Sin embargo, la situación en la que se encuentra el buque, con un casco roto prácticamente en un 75 por ciento y su ubicación en una zona abierta y sin resguardo de los vientos, mantiene en vilo a la comarca.
De hecho, fuentes de Tarifa-Tráfico informaron ayer noche de que para hoy miércoles se prevén vientos de Levante de fuerza 9 (entre 75 y 88 kilómetros/hora), descendiendo a fuerza 6 y 7 (entre 30 y 61 kilómetros) para el jueves y viernes.
Eso podría provocar de nuevo la suspensión de la extracción del fuel de los tanques del buque siniestrado, operaciones que el lunes reinició la empresa especializada contratada por el Gobierno británico después de pararse por mal tiempo el fin de semana.