La Metamorfosis y otros cuentos
Lunes 1ro de enero de 2007
Nos parece adecuado copiar el título de la obra de Kafka, entre otras cosas porque hay mucho de kafkiano con lo que está sucediendo en nuestra Empresa. Podemos asegurar que no copiaremos otra cosa.
El último Pleno y las últimas actuaciones de la mayoría sindical han sido reveladoras sobre la metamorfosis experimentada por ASC en los últimos tiempos.
Es de destacar la incoherencia de las posturas que se exponen en las distintas publicaciones de la ASC frente a las que ellos defendieron en el último Pleno del Comité. Para muestra un botón. En el último “artabú”, los compañeros de ASC critican la aplicación del Art. 41 del ET, en Talleres, dos veces en un breve espacio temporal (en realidad ya son 3) y señalando la raíz del problema: la incapacidad organizativa, la cual es responsabilidad fundamental del Director de RRHH.
Por otro lado, la actitud del mencionado Director de RRHH, hacia los representantes de los trabajadores es propia de un Estado fascista: restrictiva con los derechos de los trabajadores, coactiva con sus representantes e implacablemente anti-obrera, como quedó puesto de manifiesto durante las revisiones de vehículos que llevaron a cabo los delegados de prevención, en la última reunión de la Comisión Permanente y en cuantas oportunidades ha tenido ocasión.
Sin embargo, demostrando que la ASC lleva hasta las últimas consecuencias aquel dicho de “una cosa es predicar y otra dar trigo” recula ante la petición de CGT de que se apruebe una resolución en la que solicite el cese, o cuando menos, la dimisión del Director de RRHH. Y esto no es nuevo, sistemáticamente la ASC aparece como la aliada ideal de la política antisindical del Gerente, política eficazmente ejecutada por el Director de RRHH. A un Gerente que se declara “analfabeto sindical” ¿Qué Organización sindical le interesa como interlocutora?, está claro, aquella que no se sustenta sobre ningún tipo de principio social o sindical, aquella que está demostrando que, el medio para velar por los derechos de los trabajadores (ostentar la mayoría del Comité) se ha convertido en un fin en sí mismo, en el que no se admiten ni sugerencias ni criterios externos a los que marca la Empresa. Porque los criterios de ASC-UGT no los encontramos por ninguna parte:
1. Bajo el ostentoso título de “Protocolo de actuación” la empresa obtiene lo que llevaba tiempo buscando: que los coches salgan sin aire acondicionado dejando a la responsabilidad del conductor de turno que el coche finalice la jornada o sea retirado. Además de la nueva tarea en que consiste rellenar el nuevo documento.
2. Lejos de acercar posturas o intentar alcanzar un mínimo consenso con las fuerzas no mayoritarias en el Comité (CGT y CCOO) la táctica es el acoso, la exclusión de la mayoría de las comisiones, unas veces impidiendo que formemos parte de ellas, otras, fomentando y aplaudiendo la actitud despótica y discriminatoria de la Dirección.
3. Los últimos acuerdos van a dar lugar a la implantación de la precariedad y el empleo “basura” en esta Empresa. No se podía esperar otra cosa de quien boicoteó y aplaudió el “No” a las movilizaciones en defensa de los compañeros temporales. Que lejos queda el eslogan “Si no quieres empleo precario, no nos votes”.
4. La situación en Oficinas es caótica: sigue el enchufismo, se han producido una serie de cambios de departamentos de varios compañeros sin que la Empresa se haya tomado la molestia de explicar la “bondad” o conveniencia de los mismos. Eso sin contar lo que, en un futuro cercano, alguno de esos cambios puede llevar implícito.
5. El problema del Ordenanza sigue sin resolverse (y lo que te rondaré) y sus consecuencias recaen directamente en los administrativos. ¿Ha hecho algo la mayoría sindical ASC-UGT?.
Ahora parece más claro que una de las cosas que implicaba la firma del Convenio era la instauración de una “paz social”, que por lo visto también alcanza al incompetente Director de RRHH (opinión que, a la vista de lo plasmado en escritos de UGT, de ASC y viendo la postura de CGT y CCOO en el pasado Pleno, es unánime). Pero esta “paz social” no es más que una falacia que no se sustenta en la realidad. Los problemas no se han resuelto, como ya hemos expuesto, e incluso se han agravado. Hemos pasado del “reivindicamos, no negociamos” a palmeros de la Dirección en todo aquello que se propone. Y UGT mirando para otro lado.