Las empresas que manejan hidrocarburos aprenden a resolver vertidos en el mar


Jueves 14 de junio de 2007

El Puerto fue escenario ayer de un espectacular simulacro que sirvió como broche de oro al primer curso que se ha organizado en Melilla sobre la lucha contra la contaminación medioambiental en el ámbito marino. Así, un total de 16 trabajadores de empresas que trabajan en la ciudad manipulando hidrocarburos han aprendido desde el lunes a resolver vertidos de estos líquidos contaminantes en el mar para poder intervenir en caso de que protagonicen algún escape accidental.

Una quincena de trabajadores de empresas que manipulan en Melilla hidrocarburos han participado esta semana en un curso para aprender a resolver vertidos contaminantes de estos líquidos en el mar, ante la posibilidad de que en alguna ocasión tengan que intervenir por protagonizar un escape accidental.

El curso, que dio comienzo el pasado lunes, concluyó ayer con un espectacular simulacro que tuvo lugar por la mañana en el Puerto de Melilla, en el que también participó la embarcación Salvamar Spica.

Espectacular simulacro Así, los 16 alumnos que han tomado parte en este ciclo formativo actuaron ante el supuesto de un vertido contaminante en el mar utilizando barreras flotantes para evitar su propagación, además de un aspirador llamado ‘skimmer’ y un depósito de almacenamiento para recoger el hidrocarburo de la superficie marina.

Según explicaron los profesores del curso, Carlos Mayo y Asunción Morán, estas tres herramientas son las que se vienen utilizando para resolver los casos de vertidos por ser las que más respetan el Medio Ambiente. Los alumnos, que son empleados de empresas como Cepsa, Endesa, Autoridad Portuaria y Salvamento Marítimo, actuaron de forma coordinada con la embarcación Salvamar Spica, que fue la encargada de controlar el supuesto vertido con la barrera flotante.

Gracias a este curso, que se organiza por primera vez en nuestra ciudad, las empresas que trabajan en la manipulación de hidrocarburos “están preparadas para dar una respuesta eficaz a un vertido accidental” que se puede producir en cualquier momento, subrayó Mayo, quien realizó un balance positivo del desarrollo del curso.