Salvamento Marítimo cuenta de nuevo con el helicóptero sustituido para una revisión
Jueves 16 de agosto de 2007
La base de Salvamento Marítimo de Gijón vuelve a contar desde ayer con un helicóptero modelo "Dauphin", sustituido hace unas semanas por un Bell 212 por una revisión, para operar en las costas del Cantábrico, desde Ribadeo a la frontera con Francia. El parlamentario regional popular Luis Peláez anunció hoy en rueda de prensa la llegada de esta aeronave a la base, que atribuyó a las denuncias del PP acerca de la falta de medios para garantizar la seguridad en aguas del Cantábrico. No obstante, según señalaron a EFE fuentes de Salvamento Marítimo, este aparato es el mismo que ya venía operando en la costa asturiana desde año y medio y que solo ha estado inoperativo mientras pasaba una revisión técnica. Según fuentes de Salvamento Marítimo, este helicóptero puede transportar ocho personas, sin incluir a los tripulantes, tiene una autonomía de cuatro horas de vuelto y unas 300 millas y alcanza una velocidad de crucero de 130 kilómetros por hora. Además, cuenta con sistema de infrarrojos, comunicaciones VHF, radar meteorológico a color, piloto automático de tres ejes no estacionario y GPS aeronáutico. Según Peláez, esta aeronave es "mucho más segura" que la anterior, pero "sigue sin tener estacionamiento automático", un sistema que permite al aparato realizar un rescate sin moverse, y "aún queda muy lejos" del "Sikorsky", el helicóptero que operaba en el Cantábrico hasta febrero del año pasado, cuando fue sustituido por el "Dauphin". El diputado instó al Gobierno central y al Ejecutivo regional -a los que criticó por su "negligencia e incompetencia"- a explicar "por qué durante tres meses se ha tenido este peligroso aparato", el Bell 212, que, según denunció, tenía problemas de calentamiento del motor en vuelo y fallos "intermitentes" del GPS, la radio y el radar, además capacidad para un máximo de 4 personas. Además, reprochó de nuevo el "incumplimiento" del Plan Nacional de Salvamento Marítimo, la falta de coordinación, formación y experiencia del personal y los "escasos" medios humanos y materiales, debido a su desviación a otras comunidades. Luis Peláez alertó de nuevo sobre la reducción de los turnos del personal que trabaja en salvamento, que han pasado de tener una guardia presencial de 24 horas a estar localizados por "busca", y del incremento tiempo de respuesta ante un incidente marítimo de 10 a 45 minutos.