Un suceso rocambolesco con final trágico
Todo Laxe buscó a una vecina que ya había aparecido y que murió después
Lunes 4 de junio de 2007
Los técnicos de Salvamento Marítimo no recuerdan algo semejante. El relato de los hechos, tras las diversas fuentes consultadas, algunas divergentes, es el siguiente: una vecina de Laxe, Rosa Fernández Santos, sale de su casa, situada cerca del mar, en la zona del Cabo da Area, y va hacia las rocas o la playa. La acompaña su perro. Después, desaparece. Tal vez una caída, un resbalón... Deja sus zapatillas en tierra, y allí le espera incluso el perro.
A las 4.40, un pescador (al principio de la tarde se especulaba con que pudiese ser un barco, versión que se descartó con el paso de las horas), que probablemente andaba a la robaliza de madrugada, ve el cuerpo de la mujer, viva, y da aviso al servicio de emergencias. El patrón mayor de Laxe, preguntado al respecto, no sabe quién pudo ser. Dice que, de tratarse de un vecino de Laxe, se sabría. Una ambulancia traslada a Rosa, grave, por hipotermia y síntomas de ahogamiento, al Juan Canalejo de A Coruña.
Hasta aquí, una historia trágica más, una de tantas.
Sin embargo, lo que la hace distinta es que nadie avisa de esta situación, tal vez porque no había podido ser identificada y, a las 15.30 horas, Salvamento Marítimo activa un dispositivo de búsqueda que, como en todos los casos, causa gran expectación. Y así estará hasta las 19 horas de remate final. Con la Salvamar Altair, el Helimer Galicia, la lancha Tara de la Cruz Roja, Guardia Civil, Protección Civil, vecinos y barcos pesqueros.
Entre quienes la buscan, el propio marido, José Luis Pérez Añón, un concejal que acaba de ser elegido en un grupo independiente y que antes formaba parte del PP. Pero el dispositivo se anula al conocerse que se encuentra ingresada, grave, en la UVI del Juan Canalejo. El propio marido confirma a esta Redacción, de camino hacia el hospital herculino, que poco más sabe al respecto.
Ya cerca de las nueve de la noche, un portavoz del hospital coruñés confirma el fallecimiento de la mujer, ocurrido a lo largo de la tarde, en una hora que no precisa.
La noticia, o más bien todo el cúmulo de ellas, causó consternación entre los vecinos de Laxe, ya que se trata de una familia muy conocida.